La mayoría de los coaches nos entrenamos para hacer abordajes lingüísticos que nos permitan mostrar al aprendiz una nueva mirada de lo que no esta pudiendo, e incluso nos entrenamos en hacer listas de tareas que conforman un diseño de acciones que pueda hacerse cargo de lo que el coachee quiere lograr.
Pocas veces utilizamos el cuerpo tanto del coach como del coachee como una alternativa para mostrar o ampliar el rango de percepción del aprendiz, diseñarnos corporalmente o realizar junto al coachee un diseño corporal que le permita hacerse cargo o llevar a cabo el diseño de acciones.
Este entrenamiento pretende entregar competencias básicas a los coaches, que sin experiencias ni conocimientos previos en cuestiones corporales, quieran aprender a observar corporalidades e intervenir desde lo corporal en sus coachees durante una conversación de coaching, un taller o un trabajo de equipo.
Gustavo (Cone) Vera